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astelehena, 21 azaroak 2022 10:51

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07 - 01 - 2026

El uso de psicofármacos en salud mental

BÚSQUEDAS BIBLIOGRÁFICAS RESUELTAS | SERVICIO DE REFERENCIA Autora: Paloma Goizueta Pourthe. Psicóloga e investigadora en el área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Consulta bibliográfica resuelta El Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap), dependiente del Imserso, publica una nueva búsqueda bibliográfica sobre Uso de psicofármacos en salud mental, tendencias emergentes y personalización del tratamiento A pesar de los avances en el abordaje de los problemas de salud mental, una parte importante de las personas con trastornos mentales graves sigue presentando muchos efectos adversos relacionados con los tratamientos farmacológicos. Esta realidad ha impulsado el desarrollo de distintas líneas de investigación que buscan encontrar medicamentos más eficaces a la vez que desarrollar estrategias de tratamiento más eficientes y personalizadas. En esta nueva revisión bibliográfica resuelta por el Servicio de Referencia del Creap repasamos algunos de estos avances. La cuestión de la «polifarmacia» Hablamos de polifarmacia cuando una persona toma varios psicofármacos al mismo tiempo para el alivio de sus síntomas. Según Shekho y colaboradores (2024), esta estrategia es muy efectiva para el abordaje de síntomas complejos. Sin embargo, también tiene un coste: produce más efectos secundarios y hace más dificultad ajustar el tratamiento con el paso del tiempo. En el caso específico de los medicamentos antipsicóticos, Köhler-Forsberg y su equipo (2024) analizaron si es posible reducir la polifarmacia hacia la monoterapia sin empeorar los resultados. Sus datos sugieren que, en algunos casos, esta transición no conlleva una una pérdida clara de eficacia. Sin embargo, los autores prefieren ser prudentes: la calidad de la evidencia es limitada y conviene revisar cada caso de manera individual. Este debate se vuelve especialmente importante si tenemos en cuenta los riesgos asociados a la retirada de los psicofármacos. Cosci y Chouinard (2020) muestran como distintos tipos de psicofármacos pueden generar síndromes de retirada (algunos de ellos persistentes) lo que obliga a extremar la cautela tanto al iniciar como al discontinuar este tipo de tratamientos tan complejos. Psiquiatría de precisión: hacia la personalización del tratamiento Frente a estas limitaciones, cada vez cobra más peso la idea de que los tratamientos deben adaptarse mejor a cada persona y no al revés. En este contexto, la farmacogenética aparece como una posible aliada, ya que permite entender por qué no todas las personas responden igual a antidepresivos y antipsicóticos, y cómo pequeños cambios genéticos pueden influir en esa respuesta (van Westrhenen y Young, 2025). Esta mirada más individualizada forma parte de lo que se conoce como psiquiatría de precisión, un enfoque que propone utilizar información clínica y biológica para orientar mejor las decisiones terapéuticas. Según señalan Češková y Šilhán (2021), herramientas como los biomarcadores o el análisis de grandes conjuntos de datos podrían ayudarnos a adaptar mejor el tratamiento prediciendo la evolución clínica. Sin embargo, se trata de un enfoque todavía en desarrollo, y hará falta más investigación antes de su implantación generalizada. Para una revisión más detallada de la literatura, pueden consultar la última consulta bibliográfica resuelta por el Servicio de Referencia del Creap. Contenido relacionado Servicio de Referencia del Creap. Otras consultas de información resueltas. Formulario de solicitud de consulta bibliográfica para el Servicio de Referencia del Creap. Informes de evidencias de 2025 del Creap. Newsletters de 2025 del Creap.

asteazkena, 07 urtarrilak 2026 08:49

02 - 01 - 2026

2025 en el Creap: un compromiso firme con la investigación y la difusión de conocimiento

Autora: Paloma Goizueta Pourthe. Psicóloga e investigadora en el área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. El Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial (Creap), dependiente del Imserso, reafirma su compromiso con la investigación y la difusión del conocimiento en rehabilitación psicosocial. En esta entrada de blog, repasaremos las principales acciones que han tenido lugar durante el año 2025. 3 Artículos científicos El Creap da un paso firme en la investigación de intervenciones grupales con la publicación de tres estudios clave en la Revista Sanitaria de Investigación. Se trata de tres artículos que analizan el funcionamiento de los programas en la práctica diaria y preparan el terreno para pruebas de eficacia más amplias. En la esfera clínica, se ha explorado un programa de Terapia Dialéctico Conductual (DBT) pensado para entrenar habilidades como el mindfulness, la regulación emocional y la tolerancia al malestar para manejar mejor las situaciones del día a día. También se han puesto en marcha propuestas orientadas a la adquisición de habilidades como el programa de jardinería terapéutica, con sesiones de trabajo pensadas para reforzar la autonomía, la autoestima y las relaciones con otras personas a través de la horticultura. También se ha desarrollado el programa de yoga en grupo, un programa que permitirá explorar cómo este tipo de práctica podría apoyar el autocuidado y el bienestar general. Entre las publicaciones en curso destaca el estudio piloto de eficacia del programa Creando Nexos, aceptado en la revista Rehabilitación Psicosocial para su número de diciembre. También destaca un artículo sobre caracterización sociodemográfica en dispositivos de rehabilitación psicosocial que se encuentra en revisión por la Revista Española de Discapacidad y pretende ampliar la investigación del Creap más allá del ámbito de la intervención. Guías metodológicas: profesionalización de la práctica El Creap no solo investiga el impacto de las intervenciones, sino que también dedica una parte de sus esfuerzos a estandarizar procesos clave. Este año se han desarrollado tres guías prácticas para profesionales. La Guía de Buenas Prácticas para la elaboración de Planes de Atención Individualizados (PAI) ofrece un marco claro para diseñar y evaluar planes centrados en el proyecto de vida de la persona y poder guiar el proceso de recuperación. El documento titulado El diseño y aplicación de Programas de Intervención evaluables en Rehabilitación Psicosocial propone un método para convertir actividades grupales en intervenciones estructuradas y medibles, siempre ligadas a los objetivos del PAI. Por último, la Guía de Buenas Prácticas para la Inclusión del Agente de Apoyo entre Iguales explora cómo integrar a estos profesionales con experiencia en primera persona como figuras fundamentales del proceso de rehabilitación. Compromiso en congresos y divulgación Por último, destacamos la presencia activa del Creap y de su equipo en distintos espacios de encuentro, compartiendo el conocimiento generado en el centro y creando redes de colaboración y aprendizaje con otras entidades del sector. El centro compartió sus avances en las I Jornadas Iberoamericanas Grefart, donde mostró el impacto del espacio expositivo Cesam como herramienta de rehabilitación a través del arte. Asimismo, profesionales del Creap participaron en la 13ª Conferencia Europea de Musicoterapia (EMTC) con una comunicación sobre los programas comunitarios de musicoterapia desarrollados en el centro. Durante las II Jornadas de Salud Mental y Bienestar Emocional celebradas en Castielfabib (Rincón de Ademuz, Comunidad Valenciana), el equipo presentó ponencias sobre empleo inclusivo y musicoterapia, subrayando el valor del entorno natural como recurso terapéutico. Además, el Creap participó en diversas jornadas centradas en el apoyo entre iguales en salud mental, con intervenciones en la Jornada de la Plataforma ISEM (Madrid), en la Jornada de la Fundación Gira-sol (Mallorca) y en la I Jornada Nacional de Apoyo entre Iguales en Salud Mental, organizada por Avrisem. Finalmente, el Creap tuvo el honor de albergar el VI Congreso de la Asociación de Rehabilitación Psicosocial (Fearp), celebrado el pasado octubre, un encuentro que reunió a profesionales de todo el país. En él se presentaron tres pósteres centrados en distintas experiencias: el Programa de Cocina Saludable en Rehabilitación Psicosocial, la Sala de Relax del Creap y el proceso de transformación del modelo organizativo hacia una mayor integración de servicios. En conjunto, 2025 fue un año que reforzó el papel del Creap como espacio de investigación aplicada y de intercambio entre profesionales, donde la evidencia científica se traduce en prácticas que transforman la atención psicosocial.

ostirala, 02 urtarrilak 2026 08:32

12 - 12 - 2025

Empleo con apoyo (IPS) en personas con TMG: evidencias recientes y recursos técnicos

BÚSQUEDAS BIBLIOGRÁFICAS RESUELTAS | SERVICIO DE REFERENCIA Autora: Paloma Goizueta Pourthe. Psicóloga e investigadora en el área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Consulta bibliográfica resuelta El Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap), dependiente del Imserso, publica una nueva búsqueda bibliográfica sobre Empleo con apoyo (IPS) en personas con TMG: evidencias recientes y recursos técnicos. El objetivo de esta consulta de información es conocer la eficacia del modelo de empleo con apoyo (IPS) para personas con TMG y conocer los recursos técnicos relacionados con este modelo. ¿Funciona el modelo IPS? Lo que muestran los estudios En dos entradas anteriores publicadas en el blog del Creap, vimos en qué consiste el modelo Individual Placement and Support, en adelante IPS, y cómo cambia la forma de acompañar a las personas en su proceso de inserción laboral. En esta tercera entrega, revisaremos qué dice la evidencia científica sobre su eficacia. Revisiones recientes: una visión del conjunto de la evidencia ¿Cuál es el efecto de las intervenciones basadas en el modelo IPS? ¿Funciona igual para todas las personas? La literatura reciente puede ofrecernos respuestas a algunas de estas preguntas. En una revisión de 2024, Patmisari y su equipo analizaron 26 trabajos basados en el modelo IPS. Los resultados mostraron que este enfoque aumenta el acceso al empleo competitivo, mejora la permanencia en el puesto de empleo y mejora la calidad del trabajo. Además, se observaron beneficios adicionales en la calidad de vida, el funcionamiento social, así como un uso más eficiente de los servicios clínicos. Por otro lado, un metaanálisis de De Winter et al. (2022) reforzó esta idea, mostrando que, además, el modelo IPS es especialmente eficaz en personas con un diagnóstico de trastorno mental grave. Además, los autores constataron que el modelo también ofrece mejoras en personas que sufren depresión o ansiedad. El modelo IPS en el contexto nacional En España contamos con algunas experiencias que nos ayudan a entender el impacto de las intervenciones IPS en nuestro contexto. Uno de ellos es el ensayo de Rodríguez Pulido et al. (2017) en Tenerife, donde se compararon intervenciones desde el modelo IPS con la orientación laboral habitual durante más de tres años. Los resultados fueron muy contundentes: las personas que recibieron la intervención IPS trabajaron durante muchas más semanas al año que el grupo control (30 frente a 7) recibiendo más contrataciones y accediendo a empleos mejor remunerados. Cabe destacar que en el grupo IPS se registraron menos hospitalizaciones, un dato especialmente relevante en términos de salud y estabilidad. Años más tarde, el mismo equipo exploró otra pregunta clave: ¿qué ocurre si añadimos remediación cognitiva al modelo IPS? En su estudio publicado en 2020 (Rodríguez Pulido et al., 2020), las personas que recibieron la combinación de IPS con remediación cognitiva mejoraron más en cuanto a memoria y aprendizaje verbal. Además, lograron más empleo y trabajaron más horas que quienes recibieron solo IPS. Los autores subrayan que complementar el modelo con intervenciones cognitivas puede potenciar sus efectos laborales. La tercera pieza de evidencia viene de Cataluña, donde Hilarión, Koatz y colaboradores (2020) describieron la puesta en marcha del programa piloto IPS entre 2013 y 2017. No se trataba de un ensayo clínico, sino de un cambio organizativo a escala territorial que incluyó formación, supervisión y coordinación entre servicios de empleo y salud mental. En ese periodo se generaron 1188 empleos competitivos, y la tasa de empleo pasó del 16 % al 43 %. Estos resultados nos muestran de forma práctica como el modelo IPS funciona también cuando se integra en el sistema público. Como habéis podido comprobar, la evidencia reciente es consistente: IPS funciona en distintos países, perfiles clínicos y sistemas de atención. Mejora el acceso al empleo competitivo, la calidad del trabajo y algunos indicadores de salud. Para una revisión más extensa de la literatura os animamos a leer la consulta resuelta por el Servicio de Referencia del Creap donde podréis encontrar una descripción detallada de la evidencia, así como recursos técnicos. Contenido relacionado Servicio de Referencia del Creap. Otras consultas de información resueltas. Formulario de solicitud de consulta bibliográfica para el Servicio de Referencia del Creap. Informes de evidencias de 2025 del Creap. Newsletters de 2025 del Creap.

ostirala, 12 abenduak 2025 10:20

10 - 12 - 2025

Ciencia y humanidad en la intervención

REHABILITACIÓN PSICOSOCIAL | CONTENIDOS ESPECIALIZADOS Autores: Alfonso Barrós-Loscertales. Dpto. Psicología Básica, Clínica y Psicobiología. Universitat Jaume I. Carlos Rebolleda Gil. Psicólogo del Centro de Rehabilitación Psicosocial de Aranjuez y referente de investigación de la Línea de Rehabilitación Psicosocial de Hermanas Hospitalarias. Profesor del Máster Universitario en Rehabilitación Psicosocial en Salud Mental Comunitaria de la Universitat Jaume I. Sergio Benabarre Ciria. Psicólogo de Arcadia, Fundación Agustín Serrate. Profesor asociado Universidad de Zaragoza. Introducción La investigación en rehabilitación psicosocial ha de seguir avanzando, dado que el número de recursos que trabajan bajo este paradigma en el territorio español cada vez son más numerosos, encontrando ya un gran número de ellos en cada comunidad autónoma. A pesar de que, sobretodo provenientes desde el ámbito anglosajón, hoy en día se cuenta con una oferta de protocolos de intervención e indicadores amplia y variada, el ejercicio profesional en atención a las demandas sociales es más dinámico que la investigación, lo que se hace evidente en la ausencia de una ontología* y epistemología* común entre modelos de atención, profesionales e instituciones. Atención, conocimiento e investigación Los investigadores suelen partir de un marco ontológico común, aunque carente de dinamismo. El dinamismo profesional lleva a la ontología difusa y polisémica, con significados distintos según el profesional o la intervención, por lo que deja de ser una ontología para convertirse en una sopa de letras al servicio del ingenio y la vanidad de quien mejor la maneja. Todo esto puede llevar a una disparidad del conocimiento entre recursos, los cuales, en teoría, deberían estar capacitados para dar una atención de similar calidad y conocimiento a la persona atendida, la cual es protagonista de su propio proceso, y acompañarla en ello poniendo a su disposición lo que la ciencia ha demostrado empíricamente como lo mejor, es responsabilidad tanto de los profesionales como de las empresas que gestionan estos recursos. Si bien, esta es aún un área en la que, como puede observarse en el día a día, se prima la atención por encima del conocimiento y la investigación, dando la impresión de que lo importante es que ”se hagan cosas con el usuario atendido”, independientemente de “lo que se haga”. En este sentido, no puede negarse que la atención es el pilar fundamental del trabajo en rehabilitación, ámbito en el que no se puede negar que existen un amplio porcentaje de profesionales con enormes ganas de ayudar y buenísimas intenciones, pero también se ha de ser consciente, que el trabajo en rehabilitación psicosocial es algo muy serio que va más allá de las ganas e intenciones, es un trabajo que, realizado con calidad, puede ayudar a personas con enormes barreras o dificultades, a que cambien su vida de forma muy significativa consiguiendo mejor funcionamiento, mejor calidad de vida y, en definitiva, aprender a convivir con su trastorno y las consecuencias que tiene en su vida, consiguiendo un manejo favorable de todo esto. Por lo tanto, además de las ganas, el entusiasmo, las intenciones, etc…que indudablemente son fundamentales en este trabajo, no es menos importante potenciar al máximo el conocimiento y la investigación. Cultura del conocimiento y la investigación En este sentido puede observarse que la cultura que impera en este ámbito es que el profesional pida soluciones, como el que pregunta en qué invertir, qué acciones comprar, si bien, se observa que son pocos los casos en los que este quiera realmente aprender a invertir, ya que todo esto de conocer más o investigar, suena aún a palabras mayores en este ámbito y, en general, “dan mucha pereza”. Al final, la cosa termina en “tú dime lo que tengo que hacer, y si no me lo dices, ya me inventaré algo que mole y que yo crea que pueda funcionar”. Aquellos y aquellas que se lanzan a conocer en mayor profundidad y a investigar lo hacen sin malla de protección, a partir de ideas que surgen en la interacción profesional con otros, reuniones y lecturas. Datos, datos y datos se recogen sin reflexión previa ni posterior. Los datos no ofrecen respuesta sin una persona que los conciba y los interprete. La concepción supone hacer una valoración crítica de la información que hay para dar respuesta a la pregunta de intervención (e.j., ¿esta persona mejora…, funciona mejor con…?) de tal forma que elimine la posibilidad de unos resultados que puedan ser interpretados por múltiples causas. En este punto hay que decidir qué datos recoger y cuáles no, y quizá el principio de Pareto sea un buen heurístico para pensar en qué variables medir, qué indicadores elegir. Esto nos permitirá descartar una falacia argumentativa que habremos oído o incluso aflorará de nuestra mente: “Pero esto también influye y no se ha tenido en cuenta”. Apelando a la ignorancia (“argumento ad ignorantiam”). La falta de conocimiento sobre el impacto de una variable no implica necesariamente que los resultados sean inválidos, salvo que exista evidencia de su relevancia. Así no se va a ninguna parte, salvo a un bucle donde no se puede avanzar. La investigación da respuestas muy breves, no cuenta historias. La difusión construye relatos más precisos, pero menos atrayentes, aunque hablar de las vivencias personales o en primera persona ayuda. La divulgación construye relatos imprecisos pero atractivos y, sobre todo, ajustados a nuestra naturaleza para comprender la realidad mediante cuentos e historias. La interpretación supone hacer una valoración crítica de los resultados en el contexto de otros resultados de la investigación previa, aceptando los errores y finalmente, permitiéndonos una ligera especulación que de dinamismo a los datos para futuras investigaciones. No obstante, sería ampliamente injusto centrar el foco únicamente en los profesionales, ya que las entidades gestoras de los recursos también tienen mucho que ver en que esta sea la cultura preponderante hoy en día. Por supuesto que es fundamental que los recursos completen todas las plazas que tengan asignadas y puedan dar atención a cuantas más personas, mejor… también que se recojan ciertos datos que se consideren “indicadores” para luego hacérselos llegar a las entidades públicas y justificar el trabajo que se hace…pero también es cierto que el trabajo que han de hacer los profesionales en el ámbito de la rehabilitación psicosocial va mucho más allá del de ser “cuidadores” o “animadores”. Como se destaca previamente, es un trabajo especializado para el que los profesionales han de estar muy formados, tener conocimientos más allá de lo que “me cuenten en los dos cursos de formación que he de hacer a lo largo del año”, han de conocer los protocolos de intervención que más eficacia demuestran, tener sólidos conocimientos sobre el análisis funcional y la atención centrada en la persona, saber cuáles son los indicadores y medidas realmente válidas para conocer cómo va evolucionando el usuario atendido en su proceso….A parte del mayor o menor interés de los profesionales en estos aspectos, las entidades gestoras han de facilitar y potenciar un cambio de cultura basado en el conocimiento y en la investigación, mucho más allá de ganancias económicas, plazas ocupadas e “indicadores” para el político de turno. Conclusión Por todo esto y más, es preciso reivindicar una rehabilitación psicosocial que comparta una epistemología y que se comprometa con un lenguaje común, que utilicen los profesionales en su día a día cómo se respetan los protocolos o las dosis de medicación, con unos fundamentos ontológicos comunes donde la persona, su contexto, el dispositivo, los profesionales y el conjunto de agentes tengan un peso adecuado que permita un equilibrio que soporte la intervención psicosocial. La red de recursos que trabajan bajo el paradigma de la rehabilitación psicosocial en España, sobretodo si se compara con la escasez a este nivel que existe en muchos otros países, supone un continente lo suficientemente grande y bien articulado para que este país fuera referencia mundial en cuanto al conocimiento y la investigación en el ámbito….de entidades gestoras y profesionales depende que esto sea así…. *La ontología sería el conjunto de ideas que definen qué es lo que existe y es relevante en la rehabilitación psicosocial en salud mental comunitaria; por ejemplo, qué se considera rehabilitación, qué se entiende por usuario o cuáles son las realidades que se toman en cuenta en la intervención. *La epistemología se refiere a cómo se genera y valida el conocimiento en este ámbito, es decir, cómo aprendemos y qué consideramos conocimiento válido sobre la realidad psicosocial, la intervención y los procesos de recuperación. Contenido relacionado Los procesos subyacentes: La cognición social Rehabilitación psicosocial: Diálogos entre frente y retaguardia (Primera Parte) Rehabilitación psicosocial: Diálogos entre frente y retaguardia (Segunda Parte) Rehabilitación psicosocial: Diálogos entre frente y retaguardia (Tercera Parte) Un metro no es un metro, ¿y la calidad de vida sí? De la experiencia psicosocial a la realidad psicosocial Un guión para describir cualquier intervención en rehabilitación psicosocial La precisión del metro de mi intervención Los procesos subyacentes: Las funciones neurocognitivas

asteazkena, 10 abenduak 2025 08:44

27 - 11 - 2025

Los procesos subyacentes: Las funciones neurocognitivas

REHABILITACIÓN PSICOSOCIAL | CONTENIDOS ESPECIALIZADOS Autores: Carlos Rebolleda Gil. Psicólogo del Centro de Rehabilitación Psicosocial de Aranjuez y referente de investigación de la Línea de Rehabilitación Psicosocial de Hermanas Hospitalarias. Profesor del Máster Universitario en Rehabilitación Psicosocial en Salud Mental Comunitaria de la Universitat Jaume I. Alfonso Barrós-Loscertales. Dpto. Psicología Básica, Clínica y Psicobiología. Coordinador del Máster Universitario en Investigación en Cerebro y Conducta. Universitat Jaume I. Competencias y habilidades para la autonomía y la calidad de vida Dentro de los objetivos fundamentales de los recursos de rehabilitación psicosocial se encuentra la adquisición de competencias y habilidades que ayuden al usuario a mejorar su funcionamiento cotidiano y, con ello, su nivel de autonomía y su calidad de vida. Para ello, se llevan a cabo diversos entrenamientos en múltiples actividades que dichas personas necesiten llevar a cabo en su vida cotidiana y sean significativas para ellas. No obstante, no son pocas las ocasiones en las que se observan dificultades en las mismas de cara a aprender o poner en practica estos aprendizajes en su día a día. Factores neurocognitivos en la adquisición de competencias Las variables que pueden interferir en la adquisición de estas competencias pueden ser de muy diversa índole como, por ejemplo, la autoestima, la ansiedad, la falta de oportunidades reales para luego poner en práctica lo aprendido, aparte de otras muy comunes como apatía, anhedonia, abulia, anergia, etc…esto hace que, si no se contemplan todas ellas y no se lleva a cabo un análisis funcional, sea realmente muy difícil saber las causas que están afectando. Si bien, dentro de las variables a considerar, es importante tener en cuenta una realidad ampliamente demostrada en infinidad de investigaciones, y no es otra que un nada desdeñable porcentaje de personas que se atienden en estos recursos presentan problemas en su funcionamiento neurocognitivo que, además de interferir en su capacidad de aprendizaje, también influyen, y en ocasiones de forma significativa, en su funcionamiento cotidiano. Dichos estudios demuestran que la velocidad de procesamiento, la atención, la memoria, el aprendizaje, la memoria de trabajo y las funciones ejecutivas, entre otras, pueden estar afectadas de algún modo en el caso de estas personas. La casuística de estas problemáticas a nivel neurocognitivo es variada y multicausal, pero también se sabe que los trastornos que de forma habitual presentan las personas que se atienden en los recursos de rehabilitación, de forma muy frecuente traen consigo una afectación en estas funciones. Atención, memoria y funciones ejecutivas: su impacto en la rehabilitación psicosocial Los problemas neurocognitivos siempre son informados por las personas como «tengo un problema de memoria». Teniendo esto en cuenta, lo que habitualmente se identifican como problemas casi exclusivos de memoria («!!!Es que luego no lo recuerda!!!») o de aprendizaje («!!!lLlevamos mucho tiempo trabajándolo, pero no lo aprende!!!»), pueden deberse a la afectación de otras áreas que no son únicamente estas. Dentro de la atención, existen diversos subtipos. El modelo de Sohlberg and Mateer nos describen un modelo jerárquico, de aplicación clínica para el ámbito de la rehabilitación psicosocial – aunque parte del daño cerebral -, donde la atención se clasifica en dominios atencionales desde un procesamiento más básico a otro más complejo durante la realización de una actividad, tal que: focalizada, para responder de forma discreta; sostenida, para responder de forma mantenida durante la actividad; selectiva, para responder a lo relevante; alternante, para responder cambiando según las demandas de la actividad; y dividida, para responder en varias tareas a la vez. Los mayores problemas a este nivel se dan en la selectiva, aquella que nos permite centrarnos en una tarea o estimulo, inhibiendo cualquier tipo de distracción tanto externa como interna. Es evidente que no podemos recordar aquello a lo que no hemos atendido, lo que nos lleva a que muchos de estos problemas que identificamos como «de memoria», pero quizás tengan su origen real en la atención. También, cabe considerar la función denominada memoria de trabajo, la cual se encuentra a caballo entre la memoria y las denominadas funciones ejecutivas, permitiéndonos mantener presente y manipular la información necesaria para llevar a cabo una tarea en concreto, lo que supone no solo el uso de la memoria, sino también el hecho de trabajar con la información extraída de la misma, o que le estamos dando a la persona en ese momento. El ejemplo más típico es hacer un cálculo “de cabeza”, que requiere mantener los números que vayamos a sumar, restar… y hacer el cálculo con ellos. Esta función también podría estar afectada y ser la razón por la que a la persona en cuestión le cuesta tanto «acordarse» o «aprender». Otra cuestión relevante es que no todas las personas respondemos o aprendemos a la misma velocidad, en esto, la función denominada velocidad de procesamiento, la cual hace referencia al número de operaciones mentales que nuestro cerebro es capaz de hacer en un espacio de tiempo determinado, también es clave, ya que puede haber personas que necesiten significativamente más tiempo que otras para respondernos o aprender algo. Por su parte, las funciones ejecutivas implican cualquier actividad mental que suponga conjugar dos procesos mentales. Por ejemplo, la memoria de trabajo es ejecutiva porque supone mantener y manipular información, como hemos descrito antes. Las funciones ejecutivas se han clasificado siguiendo distintos criterios. Desde el modelo de Sohlberg y Mateer, las funciones ejecutivas son los procesos mentales implicados en iniciar, planificar, secuenciar, organizar y dirigir una acción o conjunto de acciones. Teniendo en cuenta sus características, la alteración de dichas funciones también pueden interferir de forma significativa en la puesta en práctica y ejecución de los aprendizajes llevados a cabo por la persona: reduciendo su adherencia o respuesta al tratamiento; reduciendo la generalización en su funcionalidad cotidiana; reduciendo los niveles de integración; o, como otro ejemplo, dificultando la reinserción laboral. Conclusión Por todo esto, es importante valorar el desempeño en estas áreas, de cara a poder ver si hay problemáticas a este nivel que puedan estar interfiriendo en la capacidad de aprendizaje y en su funcionamiento cotidiano, ya que, junto con otras variables relevantes, podremos hacer un análisis más certero acerca de cuáles son las causas reales de las dificultades observadas a este nivel. Por suerte, a día de hoy se cuentan con baterías especializadas destinadas a la valoración de las mismas, así como, con programas y modelos de intervención que han probado sobradamente su eficacia para la estimulación, compensación y rehabilitación de las mismas. Contenido relacionado Los procesos subyacentes: La cognición social Rehabilitación psicosocial: Diálogos entre frente y retaguardia (Primera Parte) Rehabilitación psicosocial: Diálogos entre frente y retaguardia (Segunda Parte) Rehabilitación psicosocial: Diálogos entre frente y retaguardia (Tercera Parte) Un metro no es un metro, ¿y la calidad de vida sí? De la experiencia psicosocial a la realidad psicosocial Un guión para describir cualquier intervención en rehabilitación psicosocial La precisión del metro de mi intervención

osteguna, 27 azaroak 2025 09:36

05 - 06 - 2025

Motores de búsqueda vs. Bases de datos: claves reales para una búsqueda bibliográfica eficaz

BÚSQUEDAS BIBLIOGRÁFICAS | CONTENIDOS ESPECIALIZADOS Jorge Marredo Rosa. Psicólogo investigador. Coordinador del área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Introducción Cuando nos enfrentamos al diseño de un programa de intervención o al arranque de una investigación, hay un paso que no deberíamos tomar a la ligera: la búsqueda bibliográfica. Y, sin embargo, es sorprendente lo común que es ver a profesionales limitarse a escribir su tema en Google, cruzar los dedos y esperar que aparezca «algo útil». Spoiler: no suele funcionar. No porque Google sea malo, sino porque no está diseñado para eso. Si lo que buscamos es rigor, evidencia y fundamentos sólidos, necesitamos ir a otro sitio: las bases de datos especializadas. No es lo mismo Google que PubMed (ni se parecen) Para entenderlo bien, conviene diferenciar ambos conceptos. Un motor de búsqueda (como Google o Bing) rastrea información general en Internet. Funciona como un radar: detecta todo lo que hay ahí fuera, pero sin mucho criterio. Es rápido, sí. Pero también caótico. Una base de datos especializada (como PsycINFO, Scopus o PubMed) es otra historia: contiene información organizada, clasificada y filtrada por expertos. Aquí no vale cualquier cosa: se prioriza la calidad académica, no el número de clics. ¿Y por qué debería importarte esto? Porque si estás diseñando una intervención, necesitas saber qué se ha hecho antes, qué ha funcionado y qué no. Y para eso, los datos tienen que venir de fuentes fiables. Vamos con una comparativa rápida: Bases de datos especializadas Motores de búsqueda generales Filtradas por expertos Sin control temático Diseñadas para investigación Diseñadas para todo tipo de búsquedas Menor cantidad, pero más calidad Mucho volumen, más "ruido" Tesauros temáticos Resultados genéricos Búsqueda precisa y controlada Resultados desordenados Un ejemplo concreto: un estudio comparó PubMed y Google en la resolución de preguntas clínicas especializadas. Resultado: PubMed acertó en el 73% de los casos, Google solo en el 58%. La diferencia no es menor. Claves para buscar bien (y no perder el tiempo) Las bases de datos no son más difíciles de usar, pero sí requieren estrategia. Aquí algunas ideas prácticas: Empieza en lo general y ve afinando según encuentres resultados relevantes. Usa comillas para buscar frases exactas (“terapia cognitivo-conductual”). El símbolo asterisco (*) te permite buscar variantes (ej. “depres*” = depresión, depresivo, depresiva…). Evita palabras irrelevantes como “el”, “un”, “de”… Aplica filtros avanzados: por idioma, año, tipo de documento, etc. Usa los campos específicos (título, autor, palabras clave) si el buscador lo permite. Plataformas como EBSCO, ProQuest o Ovid ya integran muchas de estas funciones, y con un poco de práctica, puedes sacarles mucho partido. ¿Qué impacto tiene esto en tu trabajo? Si estás diseñando un programa de intervención psicosocial, la diferencia entre una búsqueda pobre y una bien hecha puede traducirse en resultados clínicos distintos. Literalmente. Una búsqueda bibliográfica eficaz te permite: Situarte en el contexto: saber qué se ha publicado sobre tu tema. Identificar referentes clave: autores, modelos, enfoques validados. Justificar tus decisiones: elegir técnicas o estrategias con respaldo científico. Ampliar tu mirada: a veces, descubres aspectos que no habías considerado. Recomendaciones finales (y muy prácticas) Empieza siempre por la base de datos. No vayas directamente al artículo completo sin haber revisado antes qué más hay. Deja Google para la búsqueda exploratoria o de contexto general, no para fundamentar decisiones clínicas. Organiza tus hallazgos desde el primer momento. Usa un gestor bibliográfico, un Excel, lo que sea… pero no pierdas de vista lo que vas localizando. Si tienes poco tiempo, enfócate en las bases de datos por materias: son las que más filtran y mejor te orientan. En resumen: Google puede ayudarte a encontrar una receta para la cena. Pero si vas a diseñar una intervención que afectará directamente a personas, necesitas algo más fiable. Las bases de datos son tu mejor aliada cuando lo que te juegas es la calidad y la evidencia de tu trabajo. Dominar ambas herramientas —saber qué buscar, dónde y cómo— no es un lujo. Es una competencia básica para cualquier profesional de la intervención psicosocial. ¿Te interesa profundizar más en este tema? Está abierta la inscripción para el Curso de Teleformación «Búsquedas bibliográficas y escritura técnica», organizado por el Centro de Rehabilitación Psicosocial (Creap) de Valencia, organismo dependiente del Imserso. La automatrícula estará disponible los días 11, 12 y 13 de junio de 2025 a través de la Plataforma de Teleformación del Imserso. El curso se impartirá del 16 al 30 de junio de 2025 y tiene una duración total de 20 horas. Una oportunidad perfecta para profesionales del ámbito sociosanitario que buscan desarrollar las competencias necesarias para realizar búsquedas bibliográficas de manera eficaz, analizar críticamente la literatura científica, comprender e interpretar los resultados de investigaciones, y expresar sus conclusiones de forma clara mediante la escritura científica y técnica. Capacidades de gran utilidad tanto para su trayectoria académica como en su desempeño profesional dentro del ámbito de la rehabilitación psicosocial. fortalecer sus competencias en búsquedas bibliográficas. Contenido relacionado Curso de Teleformación «Búsquedas bibliográficas y escritura técnica». Plataforma Teleformación del Imserso.

osteguna, 05 ekainak 2025 10:46

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ostirala, 18 azaroak 2022 11:09

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